La educación es desde ya hace unos cuantos años, un derecho al que todos los cuidadanos tenemos derechos de acceder. No es sino recien en el siglo XIX que en nuestro pais se ha formalizado a la misma de modo democratico permitiendo que no solo la elite pueda tener acceso al conocimiento elaborado, sino tambien el pueblo. Desde estos orígenes del sistema educativo, puede reconocerse que la educación a perseguido fines políticos, respondiendo a los intereses del orden liberal de la oligarquía terrateniente nacional por aquel entonces. Sus objetivos, homogeneizar a una sociedad heterogénea producto de la llegada de cientos de inmigrantes que ponían en peligro la estabilidad del poder establecido. Es así que desde es Estado central se hace necesario la concentración de la educación en manos del Estado, como manera de poder controlar a una sociedad diversificada.
La educación, por ende, siempre es política. Existe aún hoy la falsa idea de que a la escuela se va a estudiar, acerca de historia, de lengua o matemáticas, pero lo que olvida este tipo de razonamiento es que la constitución de que tales contenidos sean enseñados, y otros tales no, pasan por una decisión absolutamente política. Incluso, los contenidos a enseñar, son contenidos políticos. Sino como puede comprenderse la veneración que de Sarmiento se hiciera en las escuelas. Aquel Sarmiento que respondía a los intereses de la oligarquía trasnacional y que propusiera la campaña del desierto eliminando a los hombres que habitaron por miles de años esas tierras, para hacer de estas hermosas estancias que quedarían en una pocas manos extranjeras. Ese mismo Sarmiento, parece estar un tanto alejado del que se nos enseña en la tan querida escuela.
Durante la década de los '90, producto de las políticas neoliberales, circuló en la sociedad la falsa idea del fin de las ideologías y la idea de que la política no podria resolver nada por si misma. Pero el gran maestro Paulo Freire nos haría reflexionar sobre estas farsas y nos diría que "la ideología solo se mata ideológicamente". Un verdadero genio. Las ideologías nunca mueren, sino mas bien, estan en lucha unas con otras, y en esas luchas logra imponerse una sobre otra, pero no implica la muerte de la ideología "vencida". Y en esta falta creencia, la escuela ha tomado un papel importante, proclamándose así misma como un espacio neutral y apolítico. Pero resulta que lo neutral no existe, y lo apolítico siempre es político.
excelente joo!! dejemos de venerar al oligarca hijo de re mil puta de Sarmiento. Y como decís vos, "la educación es un arma de doble filo"; yo la voy a utilizar para la revolución o nada.
ResponderEliminarTe felicito por el Blog. Coincido plenamente con tu visión sobre Sarmiento. Así como se está poniendo en tela de juicio festejos como el Día de la Raza, deberíamos ir pensando en dejar de ver a Sarmiento como el padre de la Educación.
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